الأربعاء 28 رمضان 1431
A cada momento le corresponde una obra
     

         Hermano el creyente, hermana la creyente, dice el Todopoderoso en la Sura de la Soberanía (al-Mulk): (quien creó la muerte y la vida para probaros y ver cual de vosotros sería mejor en obras); y entre la vida y la muerte hay un trecho de tiempo para que el ser humano pueda actuar, es decir, para la adoración. Tu vida es tu capital, por lo que  tienes que organizar tu tiempo según los deberes que tengas y los demás actos, para que no prevalezcan los unos sobre los otros, pues lo más importante no es que hagas lo que quieras cuando quieras, sino que realices el acto adecuado en el momento adecuado. Por lo que tienes que conocer las obras que te exige cada momento, tanto los que corresponden al corazón, como los que corresponden a la lengua o a otros órganos, buscándolos y haciendo lo posible para practicarlos en el momento que pueda hacer que sean aceptados por Dios alabado sea, y consigan lo que se espere de ellos. Podemos leer en el consejo que dio Abū Bakr al-Seddīq a ‛Umar ibn al-Jattāb, que Dios los agracie: "Sepa que Allāh creó actos del día que no acepta de noche, y actos de la noche que no acepta de día".